Los caprichos del fútbol han devuelto al Levante a Primera División tres años después del descenso. Un gran gol de Carlos Álvarez en El Plantío, en el minuto 97, a uno del pitido final, certificó el ascenso del equipo valenciano. Hace solo dos años, después de una gran apuesta para subir la temporada siguiente de perder la categoría, el Levante rozaba su objetivo en el minuto 120, en la prórroga, ante el Alavés. Pepelu lanzó un balón al larguero, la jugada siguió y acabó en un saque de esquina que terminó en un penalti que Asier Villalibre transformó en el 129 en el tanto que decidió la eliminatoria a favor de los vascos. La afición lloró aquel 18 de junio de 2023, pero dos años después celebra el éxito que ha perseguido desde entonces.

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Ander Cantero, Florian Miguel, Iñigo Córdoba, Anderson Arroyo, Aitor Córdoba, Álex Sancris (Fernando Mimbacas, min. 89), David González (Borja Sánchez, min. 75), Miguel Atienza (Raúl Navarro, min. 82), Iván Morante (Marcelo Expósito, min. 75), Fer Niño y Edu Espiau (Pipa, min. 75)

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Andrés Fernández, Adrián de la Fuente, Unai Elgezabal, Ignasi Miquel (Carlos Espí, min. 71), Diego Pampín, Vicente Iborra (Giorgi Kochorashvili, min. 55), Pablo Martínez (Álex Forés, min. 55), Ángel Algobia (Sergio Lozano, min. 71), Carlos Álvarez, Roger Brugué y José Luis Morales

Goles
1-0 min. 0: Fernando Niño. 1-1 min. 20: Morales. 2-1 min. 34: Fernando Niño. 2-2 min. 84: Brugué. 2-3 min. 96: Carlos Alvarez

Arbitro Miguel Sesma Espinosa

Tarjetas amarillas
Iborra (min. 53), Elgezabal (min. 58)

Si hace dos ejercicios, el Levante, con el dinero que LaLiga concede a los recién descendidos, armó una gran plantilla, en esta ha sido al revés. El club del barrio de Orriols tenía uno de los presupuestos más bajos de la categoría y, aun así, ha terminado la Liga regresando a la élite del fútbol español. Lo ha logrado sin estrellas y muchas rotaciones. Un ascenso después de perder en el mercado de invierno a Andrés (traspasado al Aston Villa), que, unido al de Kochorashvili al Sporting de Lisboa (se ha quedado cedido), han permitido ingresar cerca de 15 millones de euros que hacen mucha falta.

Al frente del equipo, Julián Calero, un hombre que el 11 de marzo de 2004 estuvo en Atocha trabajando como Policía Local después del atentado, ahora vive su día más alegre gracias a la gran remontada en El Plantío. El Burgos ganaba 2-1 en el minuto 84, pero la insistencia y la fe de los granotas le permitieron darle la vuelta al marcador con un tanto de Brugué y un golazo de Carlos Álvarez que ya es historia del club que casi siempre ha vivido a la sombra del Valencia. La fiesta la celebraron también los 2.000 aficionados que se desplazaron para estar con su equipo.

Para llegar hasta aquí, el Levante ha corregido su rumbo. Quico Catalán dejó el club con una gran deuda que aún está intentando saldar y su entonces amigo José Danvila, el propietario de una empresa dedicada al curtido de pieles que nutre a grandes firmas internacionales, se hizo con la entidad granota. El nuevo dueño ajustó el presupuesto al máximo y contrató a Calero para intentar hacer una buena temporada. El técnico madrileño, de Parla, no poseía a grandes figuras, quizá solo el Comandante Morales, un goleador de renombre, pero, a cambio, tenía a un par de jugadores competentes en cada puesto. A pesar de tener un presupuesto muy bajo, Danvila tuvo que adelantar dinero en Navidad para pagar las nóminas.

Calero fue encontrando su espina dorsal con gente como Andrés, el portero, el defensa Elgezabal, Oriol Rey, un hombre que aporta mucho equilibrio, Carlos y Brugué. También apostó por la cantera y ahí encontró un filón en Carlos Espí, de Tavernes de la Valldigna, 19 años, que ha marcado varios goles decisivos que le han dado 12 puntos.

La remontada no llegó solo en El Plantío. El equipo de Calero llegó a estar a nueve puntos del Racing de Santander tras perder en el Ciutat de València frente al Racing de Ferrol el 3 de febrero. El ascenso es la salvación económica y social de este equipo con fama de maldito. Sus aficionados siempre se ponen en lo peor y muchos, pese a que el Levante era el líder a falta de dos jornadas, sentían que algo acabaría frustrando otra vez el ascenso. El miedo atávico del Levante después de una historia con demasiadas decepciones.

Ahora toca reforzar un plantel con muy pocos jugadores que han pasado por Primera y seguir generando ingresos con la construcción de una torre en los aledaños. Pero primero le toca celebrar el gol milagroso de Carlos Álvarez, un futbolista salido de la cantera del Sevilla y admirador de Maradona, el astro que firmó tantos tan bellos como los de este pequeño zurdo.



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